|
Y
una fórmula matemática para generar toda la serie
Por:
Ramón Aguilar Achá (*)
Pagina
Nº1
INTRODUCCIÓN
En toda la historia
de la matemática un ancestral sueño de los matemáticos
ha sido el de encontrar la Ley y/o fórmula aritmética
simple que proporcione todos los números primos. Hasta hoy,
es un anhelo frustrado todavía.
Los números
primos son como joyas que maravillan y fascinan a los estudiosos
de la aritmética superior desde siempre, pero paradójicamente,
como alguien dijo, "serán tal vez los últimos
en entrar en el paraíso del conocimiento de la matemática
pura".
EL
PROBLEMA
El universo
de los números primos plantea grandes desafíos a los
profesionales y analistas de la teoría de números,
precisamente porque los teoremas, hipótesis y conjeturas
sin demostrar, en esta rama de la ciencia, son increíbles
e infinitos por su dificultad, ya que supera todo lo que se conoce
formalmente de geometría y álgebra.
Por ejemplo,
soluciones para: a) la factorización numérica rápida
y b) la demostración de veracidad o falsedad de la hipótesis
de Riemann, tendría profundas repercusiones teóricas
y prácticas en varios campos matemáticos, la física,
química, biología, etc. con los que tiene, aparentemente,
vínculos básicos y profundos. Pero aún nadie
nunca pudo demostrar la Ley de los números primos o deducir
una fórmula simple que los produzca.
AVANCES
TEÓRICOS
El estudio de
las propiedades de los números naturales y enteros avanza
con enunciados universales y existenciales. Una primera propiedad
en la definición de los primos positivos absolutos: 2, 3,
5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59, 61, 67,
71, 73, 79, 83, 89, 97, ..., señala que son estrictamente
mayor que 1, no tienen divisores propios, excepto ser divisibles
por 1 y por si mismo. Una segunda propiedad en el examen de su listado,
es la irregular distribución, sin presentar orden alguno
o regla, aunque se sabe que son cada vez más escasos en la
sucesión o serie de su desarrollo.
El matemático
griego Eratóstenes (284-192 a.C.) diseñó con
su "criba" un método práctico para la obtención
de todos los primos P menores que un cierto número n. También
Euclídes (306-283 a.C.) demostró en sus Elementos
(IX-20) que N es primo o divisible por un P mayor que n. En ambos
casos existe un P>n para cualquier valor de n, probando así
la existencia de infinitos números primos. Posteriormente,
según otra conjetura del teorema de los primos se estima,
por ejemplo, que existen más o menos 4,3x1097 primos con
menos de 100 dígitos pero continua siendo un misterio saber
el número exacto de primos.
METODOLOGÍA
DE LA PRESENTE INVESTIGACIÓN
Ahora, un enfoque
intuitivo y horas de reflexión teórica, sobre la base
de axiomas y teoremas tradicionales y otros propios ya probados
(ver por ejemplo, Ciencia y Computación EL DIARIO 6/VI/99
La Paz-Bolivia), permite visualizar en un trabajo original la existencia
no sólo de un orden y un patrón, sino de una armonía
y simetría matemáticamente abstractas ciertamente
admirables, que sorprenden para la explicitación, en forma
de concepto, fórmula y figura, de la Ley formal del conjunto
de los números primos absolutos.
Construcción
del Modelo La estructura abstracta de la aritmética
superior, como conjunto con al menos una operación (Ley de
composición interna de Grupos y sus propiedades), se puede
concretar lo mismo en el conjunto de los N y Z que en las similitudes
del triángulo equilátero o en los movimientos del
tetraedro sobre si mismo, tratado éste como máquina
analítica matemática. En ella se trabaja con ciertos
objetos o elementos que son los números vía matemática
experimental, para la solución del enigmático problema.
Resultado
Se obtiene una solución elegante y válida para el
sistema decimal de numeración del 0 al 9 que, como se sabe,
opera con valores de posición en que cada dígito vale
10 veces más en cada cifra hacia la izquierda para la magnitud
de cantidad deseada. Se destaca que para la resolución se
toman como primitivos primos los únicos
divisores propios
de la decena que son el 2 y el 5, mientras ocupan los vértices
del tetraedro el 1, 3, 7 y 9 respectivamente, como valores de último
dígito de todos los infinitos números primos de interés
subsiguientes, mientras los dígitos pares se ubican unívocamente
en las posiciones internas del tetraedro, que es el poliedro más
elemental matemáticamente.
|