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INTRODUCCIÓN
En la matemática elemental y superior el sistema de enunciados
y descubrimientos mantiene un desarrollo creciente tanto teórico
como práctico en el dominio de medida y orden para el manejo
del número, desde el descubrimiento y demostración,
por el matemático Euclídes (306-328 a.C.) por el método
de "demostraciones de existencia" del elegante teorema
de que "los números primos constituyen una serie infinita",
o sea que "el número de números primos es infinito".
El
conocimiento teórico se enriquece con nuevos conceptos, métodos
y técnicas de solución de las ancestrales interrogantes
que originan los complejos y difíciles problemas sobre su
formación, puesto que existe un conjunto completo de criterios
que nos permiten decidir que un número cualquiera no es primo.
Pero la recíproca es imposible; y hasta hoy se estima que
ni siquiera puede mostrarse una fórmula aritmética
simple que genere los números primos, a pesar de que la moderna
teoría de los números ha recurrido para ello a los
medios más radicales (ver DECODIFICANDO LOS SECRETOS DE LA
LEY DE LOS PRIMOS EN LA TEORÍA DE NÚMEROS, de 10/XI/01
del mismo autor, en esta misma serie).
LA
ESTRUCTURACIÓN DE LA ARITMÉTICA
Los estudios de los matemáticos griegos sobre el sistema
decimal de numeración les permitió definir el concepto
de número primo, diciendo que: "es aquel que no es divisible
más que por el mismo y por uno". Posteriormente Eratóstenes
( 284-192 a.C.) construyó su famosa criba para, intuitivamente,
sistematizar de manera mecánica un procedimiento que permite
encontrar todos los números primos, bajo el supuesto de laboriosidad
y tiempo suficiente, con un razonamiento simple y de fácil
expresión.
Se exhiben todos
los números enteros positivos con la fórmula n+1 en
su orden natural: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14,
15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25,...; luego se elimina
los múltiplos de los sucesivos números por los divisores
propios, quedando sólo los divisores triviales de: "ser
divisibles por si mismo y por el 1", obteniendo los números
primos en la serie: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37,
41, 43, 47, 53, 59, 61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97, ...con este
tamizado.
METODOLOGÍA
DE LA PRESENTE INVESTIGACIÓN
Una primera conjetura por demostrar es que la serie numérica
de los primos se va enrareciendo cada vez más, es decir que
los espacios o huecos entre sucesivos primos es cada vez más
distante, mientras en otros lugares, por el contrario, los números
primos se aprietan estrechamente, aunque sin permitir entrever la
menor regularidad en el campo numérico decimal, de numeración.
Es un proceso
laborioso. Se ha calculado que harían falta unas 300 horas
para "cribar" todos los números primos comprendidos
entre 1 y 1.000.000 aunque, observando, se evidencia que los huecos
de la serie van siendo cada vez mayores, lo que naturalmente induce
a la interrogante o hipótesis de que ¿No habrá
un primo máximo entre todos los números primos existentes?
Un verdadero desafío para profesionales y aficionados.
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